El grupo de investigación sobre desarrollo territorial sostenible, liderado por Javier Sanz, se suma a la iniciativa Mar de Alimentación para mejorar la logística de la agroecología

Esta colaboración del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC se integra en el proyecto Fontagro y tiene como fin crear un centro de distribución de productos agroecológicos y de proximidad en Madrid

javier_sanz_-_acuerdo_mar_de_alimentacion.jpg
Una veintena de productores agroecológicos de la ciudad de Madrid participa en la colaboración entre el grupo de investigación sobre desarrollo territorial sostenible del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC y el proyecto Mar de Alimentación, del Ayuntamiento de Madrid. Aprovechar sinergias colectivas en materia de logística es uno de los principales objetivos de este acuerdo. De igual forma, realizar un análisis de la situación y el posible desarrollo de un centro de distribución de productos agroecológicos y de proximidad son otros de los retos en esta iniciativa. Esta colaboración se integra también en el proyecto Fontagro, que persigue introducir mejoras en la productividad agrícola y para facilitar el acceso a los mercados de los pequeños productores.

Actualmente, entre otras tareas, el grupo de investigación sobre desarrollo territorial del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC colabora junto con Mar de Alimentación en la realización de entrevistas a los 22 productores que forman parte del acuerdo. Javier Sanz, investigador del IEGD que lidera al equipo: “Con este acuerdo apoyamos, acompañamos y analizamos el trabajo operativo que se está realizando desde este proyecto del Ayuntamiento de Madrid. Transcribimos y analizamos las entrevistas detalladas que hemos desarrollado con cada uno de los productores. Ya tenemos algunas percepciones de las cuestiones básicas de sus necesidades. Son productores muy proclives a la cooperación”. A partir de verano, se implementarán técnicas participativas “en las que el grupo del IEGD colaborará y coadyuvará para que se produzcan acuerdos y para la creación de sinergias colectivas”, afirmó Javier Sanz. 

Aunque el sector de la agroecología es aún minoritario en la ciudad, es una parcela emergente, que cuenta con un gran potencial. Basándose en sus requerimientos, las acciones que se desarrollarían en este centro logístico son principalmente tres. El primer propósito es crear un lugar común de manipulación e intercambio de mercancías, cuyo emplazamiento óptimo se situaría en los alrededores de Mercamadrid. El segundo objetivo apunta al transporte de los productos. De forma colectiva, se puede organizar una distribución más adecuada por barrios. El tercer punto de interés está centrado en la planificación conjunta de las cosechas para evitar los aluviones de ciertos productos.

Existen dos grupos de productores que participan en este proyecto que se adscriben a diferentes ritmos de trabajo. “Se han empezado a generar dos alternativas. Hay unas que van más rápido y otras que van más lentas. Los productores grandes se incorporarán antes y los más pequeños tardarán un poco más. Cada productor tiene diferentes condiciones y necesidades”, detalló Javier Sanz.